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- Publicado en DURÁN. Subasta 24, 25 y 26 Marzo 2026
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Escultura romana de cabeza de Menandro. S. I-II d.C.
Probablemente se trate de una cabeza de retrato de Menandro, según un original griego de hacia el 300 a.C. Sus labios se curvan en las comisuras, con pómulos altos, los grandes ojos almendrados bajo un entrecejo fruncido, la frente arrugada, el cabello cayendo en gruesos rizos característicos a la izquierda de la frente.
Menandro fue un célebre dramaturgo de la Grecia antigua que vivió durante el periodo helenístico, en torno a los siglos IV y III antes de Cristo. Nacido en Atenas, Menandro se convirtió en uno de los dramaturgos más célebres de su época y dejó un impacto duradero en el mundo del teatro.
En el año 49 a.C., César se detuvo junto al río Rubicón para decidir si lo cruzaba con su ejército, lo que suponía una violación directa de la ley romana. Con gran determinación, exclamó: "Alea iacta est", que significa "la suerte está echada". Esta frase simbolizaba que se había tomado una decisión definitiva e irreversible, desencadenando una guerra civil y alterando el curso de la historia romana.
Pero una de las citas más famosas del mundo no fue originalmente de Julio César, según Plutarco, la frase real utilizada por él al cruzar el Rubicón fue una cita en griego de la obra Arrhephoros de Menandro, con el significado diferente "¡Que la suerte esté echada!". Lo que hizo excepcional a Menandro fue su capacidad para crear personajes realistas y cercanos. Presentaba a individuos de diversos estratos sociales, retratando sus virtudes, defectos y situaciones humorísticas con gran ojo para el detalle. Sus personajes no eran caricaturas exageradas, sino auténticas representaciones de la naturaleza humana, que calaban hondo en el público.
Las obras de Menandro, entre ellas "La muchacha de Samos", "El escudo" y "El arbitraje", fueron inmensamente populares durante su época y más allá. Se representaban en festivales de teatro y se ganaron la admiración tanto de la élite como del pueblo llano.
La importancia de Menandro no sólo radica en sus logros teatrales. Sus personajes realistas y cercanos, junto con su habilidad narrativa, le han convertido en una figura perdurable en la historia del teatro. Sus obras siguen siendo un testimonio del poder intemporal de la comedia y de su capacidad para iluminar la condición humana.
Menandro fue comediógrafo y el máximo exponente de la llamada comedia nueva. Sus comedias en cinco actos y separadas por intermedios están escritas en lengua antigua. Era muy hábil en la caracterización de los personajes, que son en su mayoría tipos populares, y muchos de ellos pasaron a ser arquetipos de vicios (el parásito, el avaro, el misántropo). Sus comedias fueron premiadas ocho veces (tres en las Leneas, cinco en las Dionisias). Sus obras fueron muy imitadas no sólo por sus contemporáneos, sino por los autores latinos Publio Terencio y Tito Maccio Plauto y, a través de ellos, su estilo pasó luego al teatro del Renacimiento europeo.
ESTADO DE CONSERVACIÓN: Muy bueno, nariz deteriorada.
MATERIAL: Mármol.
EXHIBIDA: Museo Ifergan Collection (2018-2020), varias ediciones de Feriarte. 30 x 19 x 19 cm
Información adicional
- Precio de salida: 32.500 €
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